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Greguerías
[narrativa]
Ramón Gómez de la Serna
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Del Boletín RAMÓN,
Nº 13 Octubre 2006.
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Las greguerías son breves composiciones en prosa -muy usadas en nuestros días- creadas y así denominadas por el escritor Ramón Gómez de la Serna, que escribió más de diez mil y las definió así: "humorismo + metáfora” = greguería.
* El escritor quiere escribir su mentira y escribe su verdad.
* Los rosales son poetas que quisieron ser rosales.
* El soneto es el chaleco de terciopelo de la poesía.
* El libro es un pájaro con más de cien alas para volar.
* Escribir es que le dejen a uno llorar y reír a solas.
* Cuando el escritor ha llegado a la vejez, es cuando sospecha que el artículo que está escribiendo lo escribió ya otra vez.
* La luna es un banco de metáforas arruinado.
* Sólo el poeta tiene reloj de luna.
* El libro es el salvavidas de la soledad.
* El lector, como la mujer, ama más a quien más lo ha engañado.
* El poeta miraba tanto al cielo que le salió una nube en un ojo.
* Respetamos ese insecto que se pasea por el frutero porque es el que ha becado el campo para que vea la ciudad.
* El sueño es un depósito de objetos extraviados.
* El que está en Venecia es el engañado que cree estar en Venecia. El que sueña con Venecia es el que está en Venecia.
* Los recuerdos encogen como las camisetas.
* No hay que tirarse desde demasiado alto para no arrepentirse por el camino.
* La prisa es lo que nos lleva a la muerte.
*En cada día amanece todo el tiempo.
* El más sorprendido por la herencia es el que tiene que dejarla.
* Por los ojos nos vamos de la vida.
* La medicina ofrece curar dentro de cien años a los que se están muriendo ahora mismo.
* En lo que más avanza la civilización es en la perfección de los envases.
* Un país donde los que juegan al toro siempre encuentran quien haga de toro es un país paradójico progresivo.
* E n las grandes solemnidades llenas de personajes uniformados parece que hay algunos repetidos.
* Me gustaría pertenecer a esa época del futuro en que la historia tendrá doscientos tomos, para ver cómo se la aprenderán los niños.
* No confiéis demasiado en vuestro propio corazón, porque él os fallará en definitiva.
* No importa que nuestro vaso sea pequeño, pues lo importante es que la botella esté llena.
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Dibujo de
Ramón Gómez de la Serna.
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* No debemos ser cómplices ni de nosotros mismos.
* A un mentiroso sólo lo cura un sordo.
* La popularidad es que nos conozcan los que no conocemos.
* La mayor ingenuidad del novel círculo literario es el nombramiento de tesorero.
* Al cine hay que ir bien peinado, sobre todo por detrás.
* No hay nada que desoriente tanto como un número de teléfono que hemos apuntado y que no sabemos a quién pertenece.
* Hay tipos a los que es tan difícil sacarles una idea de la cabeza como el tapón que se ha hundido en la botella.
* El beso es hambre de inmortalidad.
* Tocar la trompeta es como beber música empinando el codo.
* Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte.
* Los tornillos son clavos peinados con la raya al medio.
* En el río pasan ahogados todos los espejos del pasado.
* Lo malo del deseo es que vuelve sin avisar.
* La felicidad consiste en ser un desgraciado que se sienta feliz.
* El reloj no existe en las horas felices.
* La manera de curarse el corazón es ahorrando presentimientos.
* Soda: agua con hipo.
* Las alpargatas tempraneras pasan dando bofetadas al suelo.
* El libro es una sopa de letras ordenada.
* Los párpados son persianas que nos protegen de la luz de la vida.
* Nunca es tarde si la sopa es buena.
* Al agonizar el viejo marino pidió que le acercasen un espejo para ver el mar por última vez.
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UN ESPACIO DE RAMÓN-
CENTRO DE ARTE MODERNO-
Madrid abril-mayo-2007.
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* ¡Qué tragedia! Envejecían sus manos y no envejecían sus sortijas.
* La sidra quisiera ser champán, pero no puede porque no ha viajado por el extranjero.
* Cuando asomados a la ventanilla echa a andar el tren robamos adioses que no eran para nosotros.
* Las pasas son uvas octogenarias.
* Cuando el armario está abierto parece que toda la casa bosteza.
* El agua se suelta el pelo en las cascadas.
* En la Vía Láctea se agolpa el polvo fulgurante que levantaron en su camino las carrozas siderales de los grandes mitos.
* Las latas de conservas vacías quedan con la lengua de hojalata fuera.
* El Pensador de Rodin es un ajedrecista a quien le han quitado la mesa.
* Cuando el domingo caiga en lunes, la vida habrá perdido la cabeza.
* En las cajas de lápices guardan sus sueños los niños.
* Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.
* Los niños que serán los hombres precavidos son los que sacan punta a los dos extremos del lápiz.
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