imagen
imagen
spacer sumario staff libros archivo enlaces malabia blog correo servicios Año 3 | febrero 2007
imagen
imagen

:: Malabia :: arte, cultura y sociedad | Barcelona, Montevideo, La Plata

imagen

Poemas
[poesía]

Roberto Genta

 

Canto de Amor para Alejandra Pizarnik

Esta lila se deshoja.
Desde sí misma cae
y oculta su antigua sombra.
He de morir de cosas así.
Alejandra Pizarnik

img1
estoy amándote desde el escondido ópalo
que acecha tu cristal
contorno de tímpano donde nace la noche
y los espejos sueltan pájaros transparentes
que trinan debajo de tus nalgas

algo merodea la cama amorcito
alguien desde axilas
desdobla tu boca única
entrada feliz
porque en la margarita de nuestro amor
siempre sobra un pétalo suspendido en el delirio
lamiendo allí donde nace
como de un bautismo
la muerte

2
podríamos habitar palacios junto al río
lejos de las manos asesinas
pero tú no quieres vivir fuera de peligro

tan adentrada en el amor
llamando a los enemigos por su nombre
que te deslizas
en los secretos pasillos
del encuentro

3
vértigo de látigo
escamoteado a la tormenta
entre sábanas frías
no blancas
frías
porque también entre los amantes
algo oscuro corroe el corazón
e incendia el púrpura
de la sangre anonadada

4
la soledad es silencio
el silencio es locura
que nadie ve
que nadie huele

es ausencia tejiendo
la noche de nuestros cuerpos

por eso vivimos así

5
luz en llamas
las niñas huyen
y te desangras

alejandra
alejandra
las niñas no vuelven

se des-
vuela el alma

6
tus pies mojados copian el piso
se copian levemente
la cama cruje acepta soporta
acuna el cuerpo que dejas caer
y pienso en otra habitación
mil quinientos kilómetros al borde de un lago
y una música que está allí pero escucho aquí
campana de pájaro campana
arpa que escarpa en tu cerebro
y no comprendo por qué las luces
por qué estamos emplumándonos
en un trozo de lino manchado

tu garganta atrapada escapa al grito
y yo entre humedales hambrientos
generosos con su almuerzo
invento palabras robadas
imágenes de libros ajenos
caracoles de papel que se mueven en viejas tipografías
hechas a tos

a perfil de hombre con blanca camisa
que no oculta el llanto en tu biblioteca
y no hay espacio en nuestra cama
para una casa
para otra dama
zaino que precipita su carrera en la llanura
que no es infinita
pero nuestra
bajo cascos y sueños

7
pez de plata contorneándose
entre los vidrios esmerilados
inquietantes imágenes que recuerdan la húmeda caricia
que espera entre piernas
y me hago hermano del salto
precipicio en nacimiento
imagen de la infancia de los otros
también yo
caracol de papel
y plomo ardiente

8
y fue noche descolgándose en las pupilas
copas que alzábamos al cielo
cumpliendo nuestro rito en la ciudad vacía
en la que solo tú y yo vivíamos
bajo una campana de asfixia

todos permanecían inmóviles
muñecos de cera
automóviles de cera
niños de cera
y de cera también los árboles
los insectos
los ojos de un vendedor de rosas
hasta que escapamos por una pequeña puerta
que se abrió para nosotros en mitad de la noche
regalándonos su movimiento de cuarto de hotel
a pocos metros del mar amenazado
por el filo de cientos de cuchillos
inútiles

 

9
tus muñecas se nutrían con leche de pájaro

con leche de pájaro
y volaban por la habitación persiguiéndote
hasta que el sueño te vencía
alejandra

te vencía

 

10
dibujé una mariposa en tu vientre
y al abrir los ojos
has ido borrando los colores
y en los colores estaba yo
acurrucado como un niño que no sonríe

en la pantalla del televisor
soñé el abecedario como límite
donde pudiesen amarse las palabras
pero las palabras no aman
arman
tejiendo artificios

me he condenado a vivir bebiendo
a escupir con asco
la vergüenza de ser descubierto
edulcorando el balbuceo
bastardeando la imagen
el aroma del sexo jugando ajedrez
caballos sueltos en mi cabeza
escapan detrás de las piernas de aquella muchacha
porque pudo no estar
no saber
la trama que ha ido borrando al abrir los ojos

caballos amarrados a la respiración última
parejeros de la noche galopando en la muerte
gastados por la palabra
por el verso que renuncia a sí mismo
que se desboca en otra realidad que no es boreal:

placer para mi vida de relámpago
mientras construyo castillos sobre amapolas
en un verde pálido bajo pies sorprendidos
e interrogo al viento por el destino de los besos

11
sé que los labios no tienen destino
que no besan
que no escribo para nadie
que el más ensangrentado de los órganos
tampoco tiene destino
pero no podrán sacarme del silencio
de ese des-
orden que es la vida
lanzada a toda velocidad
contra un muro de acero invisible
sólo
porque un relámpago
dibujó un día
mariposas y caballos
sobre la última
página
en blanco

 

12
los animales de la noche me borraron la sonrisa

fue en una puerta bajo el dintel
yo estaba desnudo
y manejaba delicados objetos con las manos

“hace años que vengo huyendo –dije-
y recuerdo un amor tan dulce
que llenaba de flores la casa”

eras tú pequeña alejandra
allí debajo
alejandra
renaciendo con la lluvia

13
la lluvia
hermosa cuñataí
hendida en tus ojos de asombro
retrocedió desandándose
como una mano
que se despoja de su guante

14
las cortinas agitan sombras recibiendo el amanecer
(extraños cuerpos de música y viento)
pequeños diamantes oscuros en la mirada
labios pintados con saliva de los otros

se escuchan gritos
y supimos que nuestro amor se diluía
que todo estaba en movimiento
y de cera nuestros sexos
quisieron derretirse en embestidas tibias
demasiado urgentes para dos extraños
que pronto se perdieron en la multitud de feriantes
oficinistas
zapateros
y en mi mano
palpitando
tu corazón asustado
anunciaba
el principio de la tormenta

 

15
la tormenta cayendo dentro de mí
agua escondida
música de tatucera y chicharras

en la tormenta cayendo
hecho barro
a la orilla de tus dientes

16
la tristeza es una doncella azucarada
vestida con hilos de plata

con zapatos de yacaré
aguarda su terrible destino
el golpe húmedo en mitad del pecho
cuando duerma y vengamos alegres
-quizá borrachos-
anunciándole en el oído
que ha llegado el momento de su fiesta
de su banquete
del exquisito cadáver que devorará lentamente
hasta que se eche al suelo
con resplandor de viuda
ultrajada
por la lascivia
de sus hijos

17
pequeños animales buscando su teta
venciendo digo
la cocaína
el opio
el hachís adulterado
de un Baudelaire que nos protege
y vigila

18
el amor que no miento
el que he construido
temor de ser dos
caminando en los cuerpos

piel que se toca y se aleja
que vuela

así fuimos asesinando
al más bello de los niños

19
algo comienza a crecer hacia su entraña
una tijera
cierta canción
una mariposa de nailon

entonces desato el derrumbe
para convertirme en las primeras flores
en tu ilusión de muchacha
en aire
en unas piedras que no conocí
porque tú eras una niña y yo
alguien que tapaba sus oídos
para no entrar en el mundo

20
nos escondíamos en bares
cloacas
habitaciones de alquiler con textura de arena
perdiendo el control
hasta que nos robaban el aire
y algo con destino de rata nos comía la piel
nos advertía que éramos dos amantes huyendo
para encontrarse en la ciudad detenida
mientras la lluvia horizontal
marcaba nuestro destino
con el impulso de quien duerme
con un arma bajo la almohada

21
¿y si de pronto lanzáramos nuestros cadáveres
en tumbas vacías?

llegarán rostros apergaminados
a retirar los cuerpos y tú
llorando
tendrás que defenderme de los extraños
que vienen con sus cucharas a comerme los ojos

a comerme los ojos que no pueden ver
que ya no podrán verte
alejandra
que no

22
ellos son felices
corren en sus automóviles
no llevan la piel transparente
trabajan en lugares insólitos
y pagan sin atraso
mes a mes
la fiesta de su muerte

¿y nosotros qué recibimos a cambio?

caminamos por las calles
nos detenemos en alguna vidriera
compramos alcohol
cigarrillos
y nos bebemos la noche

encerrados en habitaciones que nunca serán nuestras
dibujamos en pequeños cuadernos
los mapas de un encuentro

y a veces somos felices

a veces somos felices alejandra
pero nadie detiene la música
nadie vendrá a despertarnos
nadie sabrá lo de aquella noche
y fuimos los mismos en un país desconocido
donde la gente trabaja
en tareas que no comprendemos

nosotros no habitamos un país
no tenemos patria
ni trabajo

somos felices

por momentos somos felices
y no importa que la noche nos persiga
con un trozo de cristal
y su beso de sangre

ya hemos pago la cuenta

no debemos nada a nadie
alejandra
a nadie

Padre

Siéntate padre.
Escucha cómo el mar rasga mis papeles.
Siéntate y escucha:
he ido abandonándolo todo.

Sin miedo, desnudo,
camino con un manojo de poemas.
Por las noches lloro aquello que tanto quería
pero el viento y su sombra han devorado mis pasos
y no hay timón ni timonel ni velamen
donde clavar el llanto.

Estoy sepultando la cordura.

¿Escuchas cómo el mar gime en mis papeles?
¿Lo escuchas, padre?

Pero hablemos de nosotros.
Allí tú con lentes y sombrero
mirando la tela que pintaste
en mil novecientos cincuenta y tres.

Aquí yo
rodeado de ausencia y de botellas.

Pero hagamos un trato.
Tomemos una fotografía para detenerlo todo.
Asesinemos la música.

¿Han muerto los jardines?
Aquí las flores crecen en el mar.

Alguien maneja nuestros pensamientos
pero a ti los sombreros te protegen.
Perdona entonces a tu hijo
atrapado por cosas que no existen.

Desde lejos
me llegan voces profundas que no puedes oír.
Dicen que tome la fotografía y que me largue.
Que bese tu frente y me vuelva a los húmedos arenales,
a la certidumbre azul de mi naufragio.

Atlántida, 21 de agosto de 2004.

 

arriba

descargar pdf Descargar PDF

 
Wellington. Escuela de idiomas

sumario | staff | libros | archivo | enlaces | mlb | blog | contacto | servicios

imagen esq imagen
imagen imagen

:: Malabia :: arte, cultura y sociedad | Barcelona, Montevideo, La Plata